Morena se deslinda del regreso de Rocha Moya; “fue una decisión personal”

** La dirigencia nacional del partido aseguró que no fue informada previamente sobre la reincorporación del gobernador de Sinaloa y reiteró que respetará las investigaciones de la FGR.

Ciudad de México.— La dirigencia nacional de Morena tomó distancia de la decisión de Rubén Rocha Moya de regresar a la gubernatura de Sinaloa, al señalar que su reincorporación al cargo fue una determinación personal y que el partido no tuvo conocimiento previo.

A través de un comunicado difundido este viernes, Morena estableció de manera expresa que no avaló ni fue consultado sobre el retorno del mandatario estatal, quien permaneció 112 días separado de sus funciones mientras se desarrollaban investigaciones relacionadas con los señalamientos formulados en su contra por autoridades de Estados Unidos.

“Esta dirigencia no tuvo conocimiento previo de la decisión personal del gobernador. Por lo anterior, Morena se deslinda de esta decisión”, señaló el partido en su posicionamiento.

La organización política también manifestó que mantendrá una postura de respeto al Estado de derecho, al debido proceso y a los resultados de las investigaciones que realiza la Fiscalía General de la República (FGR).

El deslinde de Morena se produjo horas después de que Rocha Moya anunciara su regreso al Poder Ejecutivo de Sinaloa y argumentara que su reincorporación responde al mandato que recibió de los ciudadanos para gobernar hasta el 31 de octubre de 2027.

El mandatario ha rechazado las acusaciones que lo vinculan con actividades delictivas y sostiene que carecen de fundamento. Durante el periodo de licencia, compareció ante la FGR en el marco de las indagatorias relacionadas con los señalamientos provenientes de Estados Unidos.

La postura de Morena se suma al pronunciamiento de la Secretaría de Gobernación, que también calificó el regreso de Rocha Moya como una decisión de carácter exclusivamente personal y recordó que las investigaciones de la FGR permanecen abiertas.

Con este posicionamiento, la dirigencia morenista busca establecer distancia institucional respecto a una decisión que ha generado cuestionamientos políticos y que coloca nuevamente a Rocha Moya al frente del gobierno sinaloense en medio de un escenario de presión y escrutinio.